Creo que una de las frases
que más he oído en los últimos días es: ¡¡Madre mía, vaya unos días de comer!! ¡¡¡Creo que he cogido por lo menos 3 kilos!!!
Por supuesto decimos coger
ya que la palabra maldita, engordar, está totalmente prohibida. Decir engordar
nos haría darnos de bruces con la cruda realidad hundiéndonos en la miseria más
mísera del mundo mundial. Pero en el fondo de nuestro ser lo sabemos y la báscula,
mirándonos desde su esquina del baño con cierto aire de superioridad, lo sabe aunque
no nos subamos en ella.
Aunque al principio no
queramos reconocerlo las navidades han pasado
factura; Nochebuena, Navidad,
polvorones, mazapanes, Nochevieja, cava, sidra, Reyes Magos, roscón… se presentan
con buena cara pero cuando te descuidas ¡¡zasca!! se instalan en forma de lorzas
en tu barriga, en las cartucheras o en el primer sitio que pillan.










