Conoce Murcia de la A a la Z. Con R de Rosaleda

23 may. 2016

Ya está de nuevo por aquí la sección Conoce Murcia de la A a la Z, como ya sabéis es mi pequeña contribución al Proyecto de la A a la Z del blog Miss Lavanda.

La protagonista de este mes de mayo es la letra R. Una letra R que me sugería muchas cosas, una mezcla de ideas tenía en la cabeza pero no me decidía por ninguna hasta que al pasar un día por Algezares la inspiración llegó para quedarse. Y es que nuestra protagonista de hoy es la Casa-Torre de La Rosaleda.


La casa torre es, junto con la barraca, una de las tipologías de construcción más representativas de la Huerta de Murcia. Mientras que las barracas eran las viviendas de los arrendatarios, de los agricultores, de los trabajadores... la Casa-Torre era una vivienda señorial, un palacio rural, más sólida que las barracas y con estancias más amplias.

Las casas-torre se edificaban en mitad de una gran extensión de tierra y la mayoría se construyeron en el siglo XVIII dentro del estilo barroco popular. Se las llamaba así, casa-torre, por las torres de planta cuadrada con las que estaban rematadas. El piso de abajo estaba destinado a vivienda y el superior se dedicaba a la cría del gusano de seda o a la actividad agrícola. Unía ambos pisos una escalera que funcionaba además de como eje central, como sistema de iluminación y de ventilación.


En el siglo XIX, al desaparecer el cultivo industrial de la seda, las casas-torre pasan a convertirse en casas de veraneo, perdiendo así ese carácter de núcleo económico con el que nacieron.

Un claro ejemplo de este tipo de construcción es La Rosaleda, uno de los edificios más emblemáticos de Algezares. La casa fue reconstruida por el médico-cirujano Agustín Ruiz Martínez para disfrute de sus hijos y nietos a finales del siglo XIX en un solar que pertenecía a sus padres.


El edificio que actualmente es la sede de la Junta Vecinal de Algezares, el Centro Social de la Tercera Edad y el Centro de la Mujer estaba compuesto por dos plantas y sótano, coronado por la típica torre con ventanas orientadas a los cuatro puntos cardinales y rematado por una cubierta a cuatro aguas y un pináculo. El interior se distribuía a partir de una impresionante escalera con balaustrada de madera. En el sótano se situaban las cocinas. El edificio estaba rodeado por un impresionante jardín que permanecía circundado por una cerca decorada con un bello trabajo de forja. En uno de los pilares de acceso a la vivienda había colocada una placa en la que se podía leer: La Rosaleda.


En la actualidad conserva la vieja estructura, aunque el impresionante jardín ha quedado reducido a un pequeño espacio situado en la fachada posterior de la casa y se le ha añadido un nuevo cuerpo al edificio. Esta antigua casa-torre está declarada Bien de Interés Cultural.


Pero no solo he elegido el edificio de La Rosaleda por ser un ejemplo de la típica casa-torre de la huerta, la Rosaleda tiene una leyenda que la persigue, se cuenta que el fantasma de una mujer habita en su torre.


Teresa Ruiz Almansa, la hija del médico Agustín Ruiz, dio a luz a una preciosa niña pero a los pocos días del parto, al igual que le había sucedido a su madre, falleció. El desconsolado viudo, Antonio Clemares, azotado por la pena y la locura, decidió cerrar la casa y dejar la habitación tal como la había dejado Teresa. No permitió que nadie entrara en la habitación ni tocara nada de ella. Se dice que su espíritu vaga desconsolado por la casa.


Unos años más tarde la casa se volvió a abrir y a habitar. María Teresa Clemares Albacete, Marquesa de la Ensenada y nieta de Teresa y Antonio, contrae matrimonio con José Barceló Alemán, joven empresario de Algezares, en 1954 y decide volver a abrir la casa familiar para residir en ella.

La Rosaleda permaneció abandonada y en ruina durante la segunda mitad del siglo XX, hasta que la familia Barceló (propietaria del inmueble) la cedió al pueblo de Algezares para que fuera rehabilitada.



¿Leyenda o realidad? Nunca se sabe. Yo he escuchado la historia del fantasma en casa de mis abuelos en Santo Ángel pero como os podéis imaginar no he encontrado ningún dato que demuestre que esta historia sea cierta. Lo que sí que es real es quienes fueron sus dueños y la tragedia que sufrió la pobre Teresa Ruiz, el resto está en la imaginación del pueblo, o no.

En la próxima entrega de Conoce Murcia de la A a la Z la letra protagonista será la letra S. Una letra que se me antoja muy saltarina, ya veremos que se me ocurre.

Gracias por estar ahí. Nos vemos por Murcia.

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1 comentario:

  1. Una entrada muy bien documentada, como siempre, y con fantasma y todo... Nos encantan estas historias, por qué será...

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Muchas gracias por tu comentario. Me encanta recibirlos y por supuesto en cuanto pueda te respondo.